David Muñoz y su clínica móvil 'A pie de pueblo' en un entorno rural.

El podólogo David Muñoz acerca la atención sanitaria a las zonas rurales con una clínica móvil

por Álida Pastor

Con su proyecto ‘A pie de pueblo’, el profesional recorre localidades de la España vaciada para ofrecer un servicio de podología esencial

David Muñoz, podólogo leonés con su clínica móvil en un pueblo / Foto cedida por David Muñoz

El podólogo leonés David Muñoz ha optado por una dinámica menos habitual de la atención sanitaria en el entorno rural. En lugar de ser los vecinos los que se desplacen hasta la capital para recibir asistencia, es el profesional el que lleva su consulta a las zonas con menos recursos a través de ‘A pie de pueblo’, una clínica móvil acondicionada y homologada al completo.

En una entrevista exclusiva para TRAMA, David nos cuenta con detalle cómo ha sido posible este proyecto y de qué trata.

Un servicio fundamental

La iniciativa rompe con la tendencia tradicional de centralizar la sanidad en las ciudades. “Normalmente lo que se hace es ir de los pueblos al centro de la ciudad o a la ciudad mismamente a recibir servicios. Y en este caso yo, al ser podólogo, lo que hago es acercar el servicio de podología a las personas que no pueden disponer de él”, asegura David Muñoz.

La acogida en los municipios leoneses está siendo muy favorable, con destaque especial entre las personas de edad avanzada. “La experiencia está siendo muy positiva. El hecho de acercar este servicio de podología, que para mi gusto es un servicio indispensable, sobre todo en la tercera edad, ha tenido una acogida muy buena”, comenta el profesional.

Clínica móvil aparcada en un pueblo rural en una de sus rutas de trabajo.
La clínica móvil aparcada en un pueblo rural en una de sus rutas / Foto cedida por David Muñoz

Del local a la clínica sobre ruedas

La idea empezó a surgir hace 15 años, cuando Muñoz terminó la carrera y comenzó a atender en pueblos donde su madre ejercía como enfermera de atención primaria. Con el tiempo pasó a prestar servicio en centros sociales y hogares del pensionista, pero pronto se dio cuenta de las carencias del sistema: “Al final no era un servicio que reunía ningún mínimo de sanidad”, afirma Muñoz.

Para solucionar este problema, decidió crear una clínica móvil con las mismas garantías sanitarias que cualquier consulta fija. El proceso, sin embargo, no estuvo exento de dificultades normativas y técnicas: “No es decir pongo una clínica; tienes que pasar las inspecciones, tener una homologación y los requisitos mínimos que te requieren en cualquier clínica. Eso no dejan de ser obras, tiempo, sufrimiento y dinero, pero ha merecido la pena”, confirma el especialista.

Rutas del día a día

Para atender a sus pacientes, Muñoz planifica los desplazamientos agrupando localidades cercanas o situadas en un mismo trayecto. “Intento juntar pueblos que están dentro de la misma carretera, un poco de la misma zona, para que sea lo más fácil posible para todos”, explica. Las visitas se realizan una vez al mes o cada mes y medio, comenzando a menudo en las zonas más alejadas, como Posada de Valdeón, en los Picos de Europa, para ir bajando de manera progresiva hacia León.

Clínica móvil aparcada en un pueblo rural nevado en la montaña.
La clínica móvil en una de sus rutas por la España vacía / Foto cedida por David Muñoz

Este trabajo sobre ruedas exige una dedicación constante y adaptarse a las condiciones del entorno rural: “Conlleva mucho trabajo, sufrimiento y salir de tu zona de confort. No todo el mundo está dispuesto a trabajar cada día en un sitio, hacer 150 kilómetros o depender de que un día llueva o nieve aquí en León”, asegura. Sin embargo, defiende que la profesionalidad consiste en “dar el mismo servicio que estás dando en tu clínica de León, pero en los pueblos”.

El futuro de la “calloneta”

Aunque los vecinos se refieren de manera cariñosa al vehículo como la “calloneta”, Muñoz insiste en la seriedad que hay detrás del proyecto: “Siempre y cuando sea desde el cariño, fantástico. Lo que quiero es que la gente sepa que detrás de lo que es la “calloneta” hay un proyecto muy profesional, muy serio y con un compromiso muy grande con los pueblos”, explica David.

De cara al futuro, sueña con extender esta iniciativa a otras comunidades autónomas para que otros profesionales repliquen su modelo. “Lo que me gustaría es llevar el proyecto ‘A pie de pueblo’ a otras comunidades. Que otros podólogos adquirieran ese compromiso bajo la marca ‘A pie de pueblo’ ”, concluye Muñoz, quien ya ha recibido el interés de compañeros de profesión de Asturias y Canarias para llevar la podología sobre ruedas a más rincones de la península.

También podría gustarte

Deja un comentario

Resumen de privacidad

Tu privacidad es nuestra prioridad. Desde aquí puedes modificar tus preferencias de cookies en Trama.

Las cookies se agrupan en distintas categorías. Puedes aceptar o rechazar cada categoría (excepto las estrictamente necesarias) para controlar los datos que compartes mientras navegas por nuestra web. Recuerda que la denegación de algunas categorías podría afectar la experiencia de navegación.