La comunidad en redes sociales fundada por Yanina Chiora conecta ya a miles de familias de Latinoamérica o Italia con oportunidades reales y difusión en España

En plena batalla contra la despoblación, una comunidad digital se ha convertido en punto de encuentro para quienes quieren dejar la ciudad y empezar de nuevo en un pueblo. Se llama Wanderlust Rural, la impulsa Yanina Chiora, CEO del proyecto, y su misión es poner en contacto a los pueblos que se vacían con las personas dispuestas a llenarlos de vida.
De Italia a Soria
La italoargentina reside en Soria y lleva cinco años dedicada a la despoblación. Empezó en Italia con algunos que «buscaban gente para repoblar, que vendían casas a un euro, todos esos programas que allí sí existen de verdad», matiza. Hoy Wanderlust es una estructura con varias cuentas que, sumadas entre Instagram, Facebook y TikTok, rozan el medio millón de seguidores. En cuentas como @wanderlustoprural en Instagram, se centra en relevos de negocio y ofertas de empleo. Además de ello, opera tanto en España como en Italia, trabajando la despoblación de ambos.
El perfil de quien contacta es más variado de lo que parece. Más de la mitad son españoles que viven en grandes ciudades y ya no pueden sostener su nivel de vida. El resto llega sobre todo desde Latinoamérica y países como Argentina, Cuba, Colombia, Venezuela, además de países europeos.
Un servicio gratuito que hace de puente
El funcionamiento es el de un puente. La persona interesada en vivir en la España rural rellena uno de los formularios de la web, según busque negocio, empleo, emprender o simplemente mudarse. Tras ello, Wanderlust la conecta con el pueblo o la oportunidad cuando es posible. «Hay mucho de lo que difundimos que es solo difusión, para que la gente llame, se ocupe y vaya a conocer la zona», explica. La comunidad tiene ya cerca de 2.000 pueblos y comarcas difundidos.
El servicio a la comunidad es «totalmente gratuito». En esa línea trabaja con convenios como el de una asociación cubana que conecta a retornados con nacionalidad española, o con la Fundación Cepaim a nivel nacional.
Los resultados se miden en «experiencias con personas». «No tengo un número, pero son cientos de familias» las que se han instalado en el medio rural en estos años, calcula. En cuanto a negocios, cifra en unos 200 los relevos generacionales logrados en los dos últimos años en Ávila, Salamanca y Soria a través de las difusiones.
Lo que está por venir
Como novedad, Wanderlust Rural prepara Por venir, un proyecto que trabajará en profundidad las provincias de Soria, Cuenca y Teruel, las tres con menor densidad de población en Europa. La iniciativa nace para impulsar el relevo de negocios, el empleo y el asentamiento de nuevos habitantes. El plan se desarrollará en alianza con grupos de acción local, ayuntamientos, asociaciones y fundaciones de estas zonas, y volcará en la red toda la información digitalizada que esos pueblos necesitan difundir para que llegue «a la persona correcta».
Su objetivo no es llenar los pueblos de gente, sino que quien llegue eche raíces, al igual que otros proyectos. «No queremos llenar los pueblos de miles de personas. Lo que se puede hacer con una comunicación efectiva es que quien llegue aporte y se quede, que el arraigo sea real», concluye la CEO de Wanderlust Rural.

