Juan Carlos Pérez, CEO de Aldealista sentado en un muro bajo y mostrando un QR en una baldosa y de fondo un campo rural.

Aldealista, el “Tinder rural” que ya enamora personas con pueblos de España vaciada

por Sergio Lozano

La plataforma fundada por Juan Carlos Pérez ya ha provocado más de 11.000 matches entre personas y aldeas. Su CEO defiende un modelo que rompe con los portales inmobiliarios: “Vive primero, compra después”

Juan Carlos Pérez, CEO de Aldealista sentado en un muro bajo y mostrando un QR en una baldosa y de fondo un campo rural.
Imagen cedida por Juan Carlos Pérez, CEO de Aldealista

Aldealista, conocida popularmente como “el Tinder de los pueblos”, no vende casas ni funciona como inmobiliaria, ofrece una mecánica de deslizar el dedo a la derecha o a la izquierda para descubrir qué aldea encaja contigo. Su fundador, Juan Carlos Pérez, vivía en Noruega cuando la pandemia le sorprendió en Castiñeiro, una aldea de San Juan de Río (Ourense) que había estado cerrada y sin nadie censado durante diez años. Su abuela, semanas antes de fallecer, le insistió sobre tratar de cuidar esos pueblos que se estaban vaciando. De aquella conversación nació, en 2023, el grupo Rural Manager y su marca más visible: Aldealista.

Cómo funciona el “Tinder de los pueblos

La App, tanto para IOS como para Android gratuita para los usuarios, parte de una idea sencilla: ¿quién va a mudarse a un pueblo que no conoce? Por eso el equipo de Aldealista decidió que la herramienta tenía que parecerse a una app de citas. Estos son los pasos que siguen los más de 24.000 usuarios registrados en la plataforma:

  • Selección de área: el usuario indica la zona geográfica que le interesa, o marca todo el territorio si todavía no lo tiene claro.
  • Swipe sin nombre: aparecen fotografías de paisajes, aldeas y casas sin revelar de qué pueblo se trata. Se desliza a la derecha si gusta, a la izquierda si no.
  • Aprendizaje del algoritmo: una IA analiza las preferencias del usuario (naturaleza, costa, interior, gastronomía, cultura, servicios) en un análisis multifactorial.
  • Match: cuando la compatibilidad es alta, la app revela el pueblo y muestra su perfil completo: vivienda disponible, empleo, servicios, lugares para comer o dormir y actividades.
  • Contacto real: si el interés se mantiene, el usuario rellena un formulario y entra en el programa de acompañamiento.

El resultado, según los datos que la propia plataforma comparte desde 2023, es contundente con más de 11.000 matches, 1,5 millones de swipes y presencia en 52 países. La startup recibe entre 800 y 1.000 solicitudes mensuales de personas que quieren mudarse al rural español.

“No vendemos casas, evitamos que la gente se equivoque”

Aldealista no es un portal inmobiliario ni una inmobiliaria, y tampoco quiere serlo. “Tenemos mucho miedo de que el rural se convierta en soluciones habitacionales turísticas o de especulación”, afirma Juan Carlos, CEO de la startup gallega en una entrevista exclusiva para Trama. Por eso la app no muestra viviendas concretas, una decisión deliberada para evitar lo que él llama “intereses especulativos”.

El mercado, según su diagnóstico, no tiene un problema de oferta. Solo en Galicia hay más de medio millón de casas vacías. “Hay casa sin gente y gente sin casa. El problema no es la vivienda, es que no ha habido un proceso ni una metodología que permita conocer un territorio antes de comprar o alquilar”.

“Suscríbete a un Pueblo”: el siguiente paso de Aldealista

La startup está a punto de lanzar Suscríbete a un Pueblo, un programa de transición a la vida rural que ofrece un análisis del perfil y los deseos de la persona interesada (trabajar, emprender, vivir más y mejor).

 Además incluirá la estancia de impacto de 48 horas en el pueblo, con entrevistas de trabajo y convivencia con los vecinos y un acompañamiento continuo hasta encontrar empleo, vivienda y arraigo real.

La filosofía es la opuesta a la del mercado tradicional: “Vive primero y compra después. No creemos que restaurar una vivienda sea poner un techo y ya está. Es restaurar una vida”, exclama Juan Carlos Pérez.

El nuevo perfil del repoblador

Uno de los datos más reveladores es el cambio de perfil de quienes quieren irse al pueblo. Frente a los estereotipos de la España vaciada del jubilado, Juan Carlos Pérez confirma una tendencia que apunta al alza y que cada vez son más jóvenes y más mujeres las que llaman a la puerta del rural.

Jóvenes de entre 28 y 40 años, con espíritu repoblador, y sobre todo mujeres, lideran las solicitudes recientes. Los perfiles más comunes son: familias monoparentales con uno o dos hijos, parejas emprendedoras, profesionales que buscan teletrabajar y pensionistas que no pueden estirar su pensión en la ciudad.

Y aunque la mayoría reside ya en España, llegan peticiones de más de 52 países.

El impacto medible también empieza a ser visible ya que han logrado más de 75 casas reabiertas y más de 200 personas asentadas gracias al sistema. Uno de los casos más virales es el de una pareja que vivía en un piso 14 de Benidorm y soñaba con montar una empresa de cosmética natural. Hoy producen cosmética con principios activos gallegos como la castaña.

Juan Carlos Pérez, CEO de Aldealista con vecina gallega mostrando una elaboración de “pulpo a la gallega” en una especie de venta.
Imagen cedida por Juan Carlos Pérez, CEO de Aldealista

Qué pueblos pueden entrar y qué piden los alcaldes

Aunque el piloto se hizo en Galicia, Aldealista trabaja ya con municipios de Castilla y León, Andalucía y Málaga. El foco está puesto en los 6.827 municipios españoles con menos de 5.000 habitantes, de los 8.131 que existen en total.

¿El requisito principal? Que el líder municipal quiera implicarse. “Buscamos que ese alcalde tenga ganas de transformar su territorio, que sea visible y que se implique. Le damos hasta una baldosa con QR para que forme parte del sistema”, explica el CEO. Y un detalle importante es que la startup no cobra por llevar gente a un pueblo.

El error más común: decidir sin haber vivido

Si hay un mensaje que Juan Carlos Pérez quiere dejar claro a quien sueña con cambiar de vida, es que: el problema no es el pueblo, es decidir sin haberlo vivido. Las dificultades reales del cambio, según su experiencia con miles de solicitantes, son:

  • No conocer el entorno ni el ritmo real del día a día.
  • No tener red social en el destino.
  • Idealizar el rural y proyectar expectativas que el pueblo no puede cumplir.

“Una casa puede encajar, pero la vida no. Y eso es lo importante”, concluye Carlos. “El futuro del rural no pasa por elegir dónde vivir, sino por descubrir dónde encajas”.

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1 comentario

Blanca miryan Taborda 23/06/2026 - 13:46

Todo lo que he visto en los apartes de Juan Carlos sobre los pueblos ,me parece fascinante ;soy colombiana ,vivo en una muy buena ciudad de Colombia /medellin /al sur de la ciudad ,me interesa encontrar un buen pueblo rural donde vivir con mis perros y con mis hijas ya profesionales

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