Los promotores de la iniciativa denuncian la lentitud administrativa mientras el pueblo continúa sin gasolinera desde hace dos décadas

Imagina que surge una emergencia, estás en reserva y la gasolinera más cercana se encuentra a 38 kilómetros de ti. En Villanueva de Alcorón (Guadalajara) esta situación puede ocurrir en cualquier momento, pues hace 20 años que el municipio carece de un servicio imprescindible: una gasolinera.
Los vecinos villanovenses, Ángel Ortiz y Beatriz Anta, comenzaron a plantearse hace más de dos años reabrir ese negocio con el nombre de GreenOil24h; objetivo que todavía no han conseguido alcanzar. “El tema de la burocracia nos ha costado muchísimo. En este país va todo muy lento”, nos explica Ángel en una entrevista exclusiva para TRAMA.
Un proyecto atrapado en la exigencia administrativa
El principal desafío de la pareja es cumplir con todos los requisitos técnicos exigidos por la administración. “Estamos detenidos con el tema de los cargadores eléctricos”, confiesa el villanovense, que añade: “Entiendo que sea el futuro, pero en esta zona en la que no hay ningún coche eléctrico en 50 kilómetros a la redonda me parece un poco absurdo que se nos exija montarlo”.

Una gasolinera pensada para algo más que repostar
La idea de los propietarios es que la estación de servicio sea más que eso. Uno de los grandes retos del medio rural es la logística y el acceso a suministros básicos, problemáticas que los emprendedores mitigarían con la incorporación de lockers para recoger pedidos. La pareja también tiene en mente colocar servicios adicionales como:
- Más máquinas expendedoras.
- Autolavado de vehículos.
- Punto de autocaravanas.
Para sacar adelante el proyecto los impulsores han tenido que pedir más créditos puesto que “el presupuesto es muy limitado” y la inversión es enorme. Ambos coinciden en que su máxima prioridad en el momento es abrir “para poder reinvertir y dar más servicios a la zona”.
La reapertura como impulso contra la despoblación
A pesar de los contratiempos y las dudas la pareja insiste en que quiere llegar hasta el final. Y no son los únicos, el resto de vecinos de la localidad también quiere saber cuándo abrirá este nuevo negocio. “Todos los vecinos nos preguntan que cuándo abriremos, que cualquier ayuda que necesitemos se lo digamos, que por favor…”, indica Ortiz.
La reapertura de la antigua gasolinera supondría la creación de al menos dos puestos de trabajo, según Ángel. “Creo que lo que más hace falta para paliar la despoblación es trabajo y vivienda”. El empresario sostiene que es un negocio que “puede retroalimentar a otros negocios” y que puede atraer la visita de nuevos vecinos. “Me consta que hay mucha gente a la que le gustaría irse a vivir al pueblo, pero no tienen cómo o de qué vivir”, concluye.
El proyecto de Bea y Ángel sigue avanzando poco a poco, con la ilusión de devolver a Villanueva de Alcorón un servicio que forma parte de su memoria colectiva y donde cada iniciativa cuenta para mantener a raya la despoblación.

