La Escudería Bnno Racing desafía la falta de infraestructuras y cobertura en la Soria vaciada para dar visibilidad a municipios de apenas 14 habitantes, en una prueba que atrajo casi mil espectadores

Las localidades sorianas de Cigudosa, con 14 censados, y Castilruiz, con 170, se convirtieron este pasado 19 de abril en el epicentro del automovilismo regional con la celebración del Rallysprint. La prueba, puntuable para el Campeonato de Castilla y León de Rally es de Asfalto, no solo destacó por su valor deportivo, sino por desarrollarse en entornos marcados por la despoblación.
La organización corrió a cargo de la Escudería Bnno Racing, cuyo presidente, Carlos García, defiende firmemente en una entrevista exclusiva para Trama, la necesidad de descentralizar estos eventos deportivos. «Queremos llevar un poco las pruebas a los pueblos, en vez de tornear las ciudades», explica García, quien reconoce que la idea surgió tras las peticiones de amigos que cuestionaban por qué siempre se hacía todo en ciudades grandes y estos pueblos se olvidaban: «Al final, todas las pruebas se hacían siempre en Soria, todo era Soria».
Un reto logístico: «La base del rally fue el cementerio»
Elegir Cigudosa no fue casualidad ni el camino más sencillo. Pese a ser un municipio con solo tres habitantes durante el invierno, la escudería buscó precisamente ese aislamiento para dar visibilidad a sus carencias.

«Lo fácil habría sido hacerlo en Castilruiz, que es un pueblo un poco más grande y tiene accesos increíbles. Nos fuimos a Cigudosa solo por el hecho de hacerlo en un pueblo tan pequeño, para darle un poco de visibilidad y que vea la gente cómo es su vida», afirma el presidente de la escudería, Carlos García.
La falta de infraestructuras obligó a soluciones creativas y esfuerzo físico. García relata cómo tuvieron que habilitar una explanada junto al camposanto local: «La base del rally fue el cementerio del pueblo. Lo desbrozamos con ellos, intentamos hacerlo ahí llano». A esto se sumó la precaria situación tecnológica de la zona, donde la falta de cobertura telefónica complicó las comunicaciones de carrera: «Estamos sin cobertura, estamos sin carreteras… imagínate para hacer un rally». También advierte sobre el proceso previo: “Tienes que ir con mucha antelación para pedir todos los permisos necesarios”.
Impacto social y económico en las Tierras Altas
Pese a los miedos iniciales de algunos vecinos por el ruido o las molestias, la acogida terminó siendo un éxito rotundo. Según datos de la organización, la prueba atrajo a:
- 22 equipos participantes, que desplazaron a unas 120 personas.
- Entre 600 y 1.000 espectadores repartidos por el tramo cronometrado.

García destaca que los alcaldes de ambos municipios han mostrado su satisfacción y deseo de repetir. «Al pueblo no podíamos ir con los coches para la entrega de premios, pero nos pidieron que lleváramos alguno para verlo y por el ruido. Estaban encantados». Sin embargo, al principio muchos se mostraban un tanto reacios ante la idea: “Muchos se quejaban, pensaban que la íbamos a liar“, pero, tras su éxito, les piden que vuelvan.
La visibilidad no es suficiente
Para Carlos García, “la visibilidad sola no hace nada”. Él pretende obtener ayudas reales para las Tierras Altas. “Mucha gente de los medios te llaman en busca de algo bonito, pero mañana se van a olvidar todos de ellos. Al menos, les hemos dado publicidad», afirma el organizador sobre el revuelo que ha tenido este evento en los últimos días. Por otro lado, muchos de los pilotos asistentes que provenían de lugares como Navarra, León o Madrid se acabaron interesando por la zona y sus alrededores.
Desde Bnno Racing, que cuenta con el apoyo de unos 45 patrocinadores locales, hacen un llamamiento a las instituciones para que se fijen en estos núcleos rurales y les doten de servicios básicos como la cobertura móvil.
La escudería soriana ya tiene experiencia en estos «jaleos», como los define García, habiendo organizado pruebas en otros municipios pequeños también en peligro de despoblación como Almajano, Narros, Suellacabras o Borobia. La filosofía de Carlos sigue siendo clara: «Hay que intentar poner a los pueblos en lo alto, porque necesitan mucha ayuda».

