Construcción rural de Ruinas Con Futuro en plena rehabilitación, ubicada en un entorno de monte mediterráneo rodeada de pinos. El edificio, de una sola planta, destaca por su fachada formada por cuatro grandes arcos de medio punto en mampostería de piedra vista y rematada con teja cerámica curva, en clara sintonía con la arquitectura vernácula del levante español.

Así son las casas de la España vaciada: el mapa de la arquitectura vernácula

por Sergio Lozano

Del caserío vasco a la barraca valenciana, las viviendas tradicionales del medio rural esconden lecciones de sostenibilidad… y también pasivos ambientales como la uralita o los escombros abandonados

Construcción rural de Ruinas Con Futuro en plena rehabilitación, ubicada en un entorno de monte mediterráneo rodeada de pinos. El edificio, de una sola planta, destaca por su fachada formada por cuatro grandes arcos de medio punto en mampostería de piedra vista y rematada con teja cerámica curva, en clara sintonía con la arquitectura vernácula del levante español.
Imagen cedida por Ruinas Con Futuro

La arquitectura vernácula es un estilo de construcción desarrollado de manera tradicional y local en una región o localidad adaptándose a sus condiciones climáticas, culturas, geografía y a los materiales específicos de la zona. En la España rural “vaciada” el tipo de casa y sus materiales cambian también según clima y relieve: en climas fríos y húmedos domina la piedra y la madera; en las zonas secas y calurosas, la tierra (adobe, tapial), el encalado y las cubiertas ligeras.

Según el explorador de planes y actividades rurales en España Picuco, materiales como la tierra y el adobe dan gran inercia térmica, es decir, casas frescas de día y cálidas de noche. Además afirman que la piedra soporta bien la compresión, y la madera resuelve cubiertas y forjados. 

A nivel general, los tejados suelen ser inclinados para evacuar lluvia o nieve con teja cerámica curva muy extendida en casi todas las regiones, ya que las zonas frías de interior con riesgo de estas situaciones climáticas son los principales destinos de esta España rural “vaciada”.

Tipos de casas y materiales según la zona geográfica

En el norte húmedo y montañoso de la península (Galicia, Cantábrico y Pirineos) los materiales más dominantes son los muros gruesos de piedra (granito, mampostería), estructura y balcones de madera y cubiertas de teja o pizarras según la zona. La función climática de estos es proteger de lluvia continua, humedad y vientos. 

Cabaña pasiega enclavada en plena montaña cántabra, rodeada de prados verdes y formaciones rocosas calizas.
Imagen de Wikipedia

Las características y tipos de viviendas en estas zonas son:

  • Pazos o casas de aldea, en la Galicia rural sobre todo. Se presentan, de dos plantas, muros de granito, cubiertas a dos aguas con teja o pizarra y a menudo anexos agrícolas u hórreos.
  • Casona montañesa, propia de Cantabria y el norte de Castilla y León). Compuesta por muros de piedra, estructura interior de madera y gran balcón corrido llamado “solana” orientado al sur para captar sol.
  • Cabaña pasiega (montaña cántabra), un edificio que integra casa, establo y pajar. Planta baja para animales y forraje, piso superior como vivienda estacional en los prados altos.
  • Caserío vasco, casa‑granja de planta rectangular, muros de piedra y entramado de madera, tejado a dos o tres aguas de fuerte pendiente para evacuar lluvia, con granero y establos incorporados.
  • Borda pirenaica, pequeña construcción de alta montaña para ganado y herramientas, en piedra con cubiertas muy inclinadas de teja o pizarra. Adaptada a nieve y fuertes pendientes.

En los climas continentales, fríos y secos (Meseta y Castilla rural) los materiales más utilizados son: adobe (ladrillos de barro crudo), tapial, tierra apisonada, ladrillo cocido y piedra. Con ellos se efectúa una inercia térmica para amortiguar extremos de temperatura (inviernos muy fríos, veranos muy calurosos) con huecos pequeños y pocas ventanas para reducir pérdidas.

Vivienda popular castellana de dos plantas, con fachada encalada en blanco y cubierta de teja árabe
Imagen de Mapfre Hogar

Los rasgos y tipos de esta zona son:

  • Vivienda popular castellana, casas de una o dos plantas con muros de tapial o adobe sobre zócalos de piedra o ladrillo, encaladas o revocadas con morteros de cal para proteger la tierra de la lluvia.
  • Patios interiores, frecuentes en pueblos de la meseta seca (Castilla‑La Mancha, parte de Castilla y León). Mejoran la ventilación cruzada y generan sombra y espacios protegidos.
  • Cubiertas, estructura de madera con teja árabe curva a dos aguas, aleros generosos para apartar la lluvia de los muros de tierra.

En el Mediterráneo interior y oriental (Aragón interior, interior valenciano, La Mancha y el interior andaluz) entre los materiales que destacan están: el adobe y tapial, la teja cerámica y la madera para cubiertas. Su finalidad es reducir calor fuerte y sequedad, aprovechar la ventilación y sombra. También hay muchas casas encaladas pra reflejar radiación.

Alquería valenciana de dos plantas rodeada de un huerto de cítricos sobre suelo rojizo, imagen clásica de la huerta litoral.
Imagen de Wikipedia

Los tipos representativos son:

  • Masía, generalmente en el este de España, es una casa ligada a la explotación agrícola, en piedra o mampostería revocada, dos o tres plantas. Cubierta inclinada de teja integrando vivienda, almacenes y a veces corrales.
  • Alquería (Andalucía y Comunidad Valenciana), vivienda rural ligada a huertas de regadío. Muros de mampostería o tapial, encalados, con patio y dependencias agrícolas.
  • Casa de volta, en Alicante interior. Son pequeñas edificaciones de bóveda de piedra seca o mampostería, muy sencillas, usadas históricamente como refugio agrícola y de pastores en zonas de secano.

En la Andalucía rural y zonas semiáridas combatir el calor extremo es un reto para la arquitectura. Con piedra donde hay sierra, tapial y adobe en campiña, revocos y encalados abundantes, cubiertas de teja y elementos de sombra como patios o porches. Se enfrentan contra la radiación buscando patios inferiores con vegetación y agua.

Imagen de Sensación Rural

Los tipos de edificaciones más tradicionales son:

  • Cortijo andaluz: gran finca con una o varias crujías alrededor de un patio central, muros encalados y cubiertas de teja.
  • Casas de pueblo blanco: en sierras de Cádiz, Málaga o Granada se encuentran estas viviendas adosadas creando calles estrechas para crear sombra y ventilación.
  • Corralón: ubicados en Málaga o alrededores. Son edificios de varias viviendas que dan a una galería o patio común, con corredores abiertos permitiendo vida comunitaria y ventilación en el clima cálido.

Materiales tóxicos y el problema de los escombros en la España vaciada 

Muchas viviendas, cuadras, almacenes agrícolas y cubiertas de pueblos enteros se levantaron o reformaron con uralita, un material de fibrocemento que contiene amianto y cuya inhalación está directamente vinculada a enfermedades pulmonares graves como la asbestosis o el mesotelioma. Aún hoy es habitual encontrar tejados de uralita deteriorados en bordas, pajares y casas abandonadas del interior peninsular. A este problema se suman otros materiales como pinturas con plomo o tuberías de fibrocemento para el agua.

A ello se añade un problema silencioso pero creciente: la gestión de los escombros de construcción y demolición en los pueblos en proceso de despoblación. Muchas viviendas tradicionales, abandonadas durante décadas, terminan derrumbándose por falta de mantenimiento, y sus restos (mezcla de tierra, madera, teja, cemento, plásticos y, con frecuencia, fragmentos de uralita) acaban acumulándose en solares, caminos rurales, barrancos o vertederos improvisados a las afueras de los núcleos. Este tipo de residuos, conocidos como RCD (residuos de construcción y demolición), contaminan suelos y acuíferos. Además de alterar el paisaje y suponer un riesgo sanitario directo para vecinos, ganado y fauna silvestre.

La arquitectura vernácula española es mucho más que un conjunto de casas viejas repartidas por la geografía rural: es un manual de sostenibilidad escrito durante siglos. Conservar, rehabilitar y aprender de este patrimonio es probablemente una de las grandes oportunidades de la llamada España vaciada.

Para la elaboración de este artículo se han utilizado las siguientes fuentes:

Desde Trama, gradecemos a sus autores el valioso material divulgativo que ha hecho posible este texto.

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1 comentario

moralmj05@gmail.com 21/05/2026 - 18:11

Hola!! Leyendo estas descripciones de hogares por la geografía española, me entran unas ganas tremendas de escaparme una temporada para disfrutar y desconectar.
Gracias 😊

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