María del Mar, directora del proyecto, detalla cómo este programa formativo busca frenar la exclusión social, combatir la soledad y fomentar la “ciudadanía digital profunda” a través de un aprendizaje adaptado
Vivir en la España rural supone un reto diario. La escasez de infraestructuras es evidente. Los pueblos pierden servicios básicos progresivamente. En este entorno, las mujeres enfrentan una dificultad añadida. Se trata de la brecha digital.
Para combatir este problema, la UNED ha creado un programa específico. Se titula ‘Mujeres rurales frente a la inteligencia artificial generativa (humanista): análisis situacional y propuesta formativa (MujerRural-IAHu)’. Esta iniciativa forma parte de un gran proyecto financiado por programas estatales de generación de conocimiento.
En una entrevista exclusiva para Trama hablamos con María del Mar Román García, directora de uno de los módulos de formación de este proyecto. Su objetivo principal es claro y muy humano. Busca acercar el conocimiento académico “a pie de calle”, o en este caso, “a pie de camino” o “de pueblo”.
El doble aislamiento en la España vaciada
Las mujeres del mundo rural sufren un verdadero “doble aislamiento”. La falta de habilidades tecnológicas agrava su situación geográfica. María del Mar nos recuerda que no debemos generalizar, pues existen varias brechas simultáneas. Hay una brecha de acceso por falta de conexión. También hay una brecha de uso y de género.
Sobre las dificultades diarias en los pueblos, la directora afirma que “da igual el nivel de competencia de uso que tengas. Si no tienes acceso, hay una brecha evidente”. El entorno actual no facilita las cosas analógicas. Al contrario, las instituciones reducen la presencialidad. Según reclama María del Mar, “te obligan un poco a hacerlo todo a través de internet, lo que supone un aumento del tema de la brecha”.
Hoy en día la exclusión digital equivale directamente a la exclusión social. El sistema lleva a los ciudadanos a realizar su vida con internet. Si las vecinas de estas comarcas no están formadas, se fomenta irremediablemente su vulnerabilidad.
“Te obligan un poco a hacerlo todo a través de internet, lo que supone un aumento del tema de la brecha”, afirma María del Mar, directora del proyecto ‘Mujeres rurales frente a la inteligencia artificial generativa (humanista)‘
Un proyecto humanista, flexible y cercano
La formación pretende, ante todo, acabar con los miedos tecnológicos. Por eso, el programa cuenta con un enfoque muy humanista. Se ha creado un “módulo cero” para comenzar. Para superarlo ni siquiera hace falta tener un ordenador. Las alumnas pueden usar algo mucho más accesible: su propio teléfono móvil.
El curso está disponible en la plataforma abierta de la UNED (formato MOOC). Sus características principales son:
- Accesibilidad total: Es un curso financiado por el ministerio y es totalmente gratuito.
- Duración manejable: Supone un esfuerzo estimado de tan solo 25 horas de dedicación.
- Ritmo adaptable: Comienza en septiembre y dura hasta enero de 2027. Cada alumna avanza a su propio ritmo. No hace falta hacerlo todo “de una tirada”.
- Contenido práctico: Enseña utilidades del día a día, desde rellenar un currículum hasta utilizar Word o Google Drive.
Toda la información se encuentra detallada en la página oficial del proyecto y en la plataforma de UNED Abierta.
La Inteligencia Artificial como aliada
Este curso básico es solo el primer paso. Funciona como la “puerta de entrada” a un programa mayor sobre Inteligencia Artificial (IA). Introducir qué es ChatGPT a quien acaba de aprender a organizarse en internet es complejo. Se hace de forma muy paulatina. Además, se emplea siempre una perspectiva crítica.
La IA no debe ser una amenaza. Al contrario, puede ayudar a las pequeñas productoras locales. Una emprendedora rural podría usarla para diseñar su propia página web de compraventa. Esto abarata enormemente los costes y mejora la competitividad. Sin embargo, el equipo investigador prefiere huir del «buenismo» tecnológico del pasado. El verdadero éxito se mide en bienestar social.
“Para nosotras es un éxito que una cooperativa pueda haber diseñado su propia web, pero también para nosotras es un éxito que una persona pueda realizar una videoconferencia con sus nietos o con su familia que vive lejos”, afirma María del Mar dejando claro las prioridades humanas de la investigación. El objetivo no es solo producir más, sino vivir mejor gracias a los avances.
“Para nosotras es un éxito que una cooperativa pueda haber diseñado su propia web, pero también para nosotras es un éxito que una persona pueda realizar una videoconferencia con sus nietos o con su familia que vive lejos”, afirma María del Mar, directora del proyecto ‘Mujeres rurales frente a la inteligencia artificial generativa (humanista)‘
Nunca es tarde para conectar con el mundo
Aprender competencias digitales ha dejado de ser una opción. Los bancos abandonan progresivamente las zonas rurales de España. La administración exige realizar los trámites online. Incluso la cita médica es ahora un proceso totalmente digital.
El curso formativo se dirige especialmente a la población de mayor edad de las zonas rurales. Según comenta la coordinadora, “nunca es tarde para la formación”. Los responsables del proyecto destacan que el aprendizaje de estas herramientas no solo promueve la autonomía formativa, sino que también fomenta un envejecimiento activo y combate directamente el aislamiento social.
En la actualidad, el proyecto se encuentra en una fase clave de difusión. Las coordinadoras están recorriendo la España más vaciada, yendo «pueblo a pueblo» para dar a conocer la iniciativa. Desde Trama nos sumamos a su causa, con el objetivo final de eliminar las barreras tecnológicas y consolidar una “ciudadanía digital profunda” en el medio rural.


